28.9.12

La Esfinge de Giza




La gran esfinge de Giza es uno de los monumentos emblemáticos de la civilización egipcia. Con su mirada milenaria que contempla, cargada de misterio, el sol naciente en el horizonte, la Esfinge ha atraído a todos los viajeros que han visitado Egipto. 

La Esfinge se esculpió en tiempos del faraón Kefren en un saliente calcáreo que quizás ya había sido moldeado groseramente por la acción del viento. De 57 m de largo por 20 de altura, tenía el rostro del faraón Kefren como imagen viviente de la divinidad solar, guardiana de la necrópolis de Giza. Posteriormente se la identificó con el dios Harmakis, o mejor con una divinidad sincrética que reunía en sí la triple forma de la divinidad solar durante su recorrido diurno: Khepri por la mañana, Ra al mediodía y Autum por la tarde. 

En el transcurso de los siglos, las arenas del desierto cubrieron lentamente la Esfinge hasta que quedó completamente sepultada. Esto explicaría porqué Herodoto no hizo casi ninguna alusión sobre su existencia en su narración. En 1798, tras la Campaña de Egipto, varios científicos efectuaron una excavación y llevaron a cabo una serie de mediciones y relieves. Sin embargo fue un capitán de la marina de origen genovés, Giovanni Caviglia, quien en 1816 realizó la excavación más importante que se llevó a cabo en la Esfinge. A este capitán se le deben interesantes observaciones sobre el monumento, del que también encontró fragmentos esparcidos, entre ellos una parte de la falsa barba que adornaba el mentón y que trasladó al Museo Británico.

Grandes egiptólogos del siglo pasado como Auguste Mariette y su sucesor Gastón Maspero, se interesaron por esta enigmática figura, pero fueron los trabajos que llevaron a cabo entre 1925 y 1936 los egiptólogos Emile Variase y Selim Hassan quienes confirieron a la Esfinge su aspecto actual.

Le Corbusier




(La Chaux-de-Fonds, Suiza, 1887-Cap Martin, Francia, 1965)

Charles Édouard Jeanneret-Gris, más conocido, a partir de la década de 1920, como Le Corbusier, fue un teórico de la arquitectura, arquitecto, diseñador y pintor suizo nacionalizado francés. Es considerado uno de los más claros exponentes del Movimiento Moderno en la arquitectura, y uno de los arquitectos más influyentes del siglo XX.

Se formó en la Escuela de Artes Aplicadas de su ciudad natal, pero en realidad fue un autodidacta que conoció la arquitectura en sus viajes por Europa a partir de 1907 y forjó sus concepciones artísticas a través de sus contactos con el cubismo en París. En sus viajes tuvo ocasión de colaborar por un tiempo con los mejores arquitectos de la época, como Josepf Hoffmann, Tony Garnier, Auguste Perret y Peter Behrens, y conoció las construcciones de las islas Cícladas, que le causaron profundo impacto. Después de ejercer brevemente como profesor en la escuela de La Chaux-de-Fonds, en 1917 se estableció en París, donde conoció a Amédée Ozenfant –que se convirtió en su esposa unos años más tarde– y entró en contacto con su primo Pierre Jeanneret, con quien abrió el estudio de la calle Sèvres que mantuvo hasta su muerte. A su llegada a París, Le Corbusier, que adoptó este seudónimo justamente por entonces, era sobre todo un pintor, que publicó, en colaboración con Ozenfant, Après le cubisme, donde teorizaba acerca de la corriente pictórica del purismo. En 1922-1923, sin renunciar por completo a la pintura, se orientó hacia la arquitectura, con obras como la casa de Amédée Ozenfant en París y las casas gemelas de Pierre Jeanneret y Raoul La Toche en Auteuil. De hecho, aunque algunas de sus realizaciones pictóricas son destacables, Le Corbusier es recordado sobre todo como uno de los arquitectos más innovadores del siglo XX, una personalidad que ha ejercido una profunda influencia en la forma de concebir los espacios y los edificios. Se considera que su primera obra maestra fue la villa Saboye en Poissy, en la cual llevó a la práctica algunas de las ideas que teorizó posteriormente en su obra más influyente, Los tres establecimientos humanos. En la casa de Poissy, la edificación está separada del suelo mediante elementos sustentantes, denominados pilotis por el arquitecto, las paredes exteriores se sustituyen por grandes paneles de vidrio y la cobertura es de tejado plano: son las tres grandes innovaciones de Le Corbusier como arquitecto, a quien también se deben la reducción de los edificios a formas geométricas (cubo, rectángulo, etc.), la carencia absoluta de elementos ornamentales y la existencia de una continuidad entre los espacio interior y exterior. La década de 1930 fue la de la internacionalización de Le Corbusier, que trabajó en la URSS y en Brasil, entre otros países. Tras el paréntesis de la Segunda Guerra Mundial, se dedicó a sus imponentes impresionantes «unidades de habitación», con las que llevó a la práctica sus teorías sobre el aprovechamiento del espacio. En 1950 adoptó el módulo, una escala de proporciones ideada por él a partir del número áureo renacentista, gracias a la cual sus realizaciones perdieron algo de frialdad y se tornaron más poéticas. De esta época datan, por ejemplo, obras tan emblemáticas como la capilla de Notre-Dame-du-Haut en Ronchamp o el Capitolio de Chandigarh, capital del Punjab. En lo sucesivo sus construcciones fueron cada vez más audaces, como lo demuestra, entre otras obras, el convento de la Tourette en Evreux. Durante toda su vida, Le Corbusier compaginó la praxis arquitectónica con la actividad teórica, principalmente a través de los artículos publicados en la revista L'Esprit Nouveau y algunas otras creadas por él, fuera en solitario o en colaboración. Su análisis teórico versó sobre arquitectura, pintura y urbanismo, campo este último en el que ideó conceptos como el de separación zonal, plasmados en planos que no se llevaron a la práctica, salvo en el caso de Chandigarh, donde este último pudo trazar un conjunto urbanístico acorde con sus teorías. 

Casa de Amédée Ozenfant (1922, París) 
Casa Cook (1926, Boulogne-sur-Seine) 
Villa Stein (1927, Garches) 
Villa Saboye (1929, Poissy) 
Centrosoyús (1929-1933, Moscú) 
Pabellón suizo de la ciudad universitaria (1930-1933, París) 
Ministerio de Educación Nacional (1936-1943, Río de Janeiro, en colaboración con Lúcio Costa) 
Ministerio de Cultura (1936-1943, Río de Janeiro, en colaboración con Lucio Costa) 
Unidades de habitación (1947-1952, Marsella; 1952-1957, Nantes-Rezé; 1955-1960, Briey; 1957, Berlín) 
Capilla de Notre-Dame-du-Haut (1950-1955, Ronchamp) 
Capitolio (1950-1962, Chandigarh) 
Casas Jaoul (1953-1956, Neuilly-sur-Seine) 
Casa Shodham (1956, Ahmadabad) 
Centro cultural (1956, Ahmadabad) 
Pabellón brasileño de la ciudad universitaria (1959, París; en colaboración con Lucio Costa) 
Convento de la Tourette (1957-1960, Evreux) 
Carpenter Center for the Visual Arts (1964, Universidad de Harvard). 

«Una casa es una máquina donde vivir.»